EXPOSICIONES Y REMATES
EXPOSICIONES Y REMATES
El nacimiento es uno de los momentos de mayor riesgo en la vida del ternero. Cuando el parto no progresa normalmente y se presenta una distocia o parto dificultoso, una intervención adecuada y oportuna puede resultar determinante para reducir las complicaciones tanto para el ternero como para la madre.
¿Por qué puede complicarse un parto?
Las causas son diversas. Entre las más frecuentes se encuentran un ternero de tamaño elevado en relación con la pelvis materna, una presentación o posición fetal incorrecta, insuficiente dilatación del canal del parto o una progresión demasiado lenta. El riesgo merece especial atención en vaquillonas de primer parto.
Cuando el nacimiento se prolonga excesivamente, el ternero puede sufrir un creciente compromiso durante el proceso. Al mismo tiempo, los intentos de extracción realizados sin una técnica adecuada pueden ocasionar traumatismos y lesiones.
Principales riesgos para el ternero
Un parto dificultoso o excesivamente prolongado puede asociarse con:
- Compromiso respiratorio y menor vitalidad al nacimiento.
- Traumatismos derivados de un parto prolongado o de maniobras incorrectas.
- Lesiones musculares, articulares o nerviosas.
- Dificultad para incorporarse y comenzar a mamar.
- Mayor necesidad de atención durante las primeras horas de vida.
- En los casos más severos, muerte del ternero durante el parto o poco después del nacimiento.
Por esta razón, reconocer tempranamente que el parto ha dejado de progresar normalmente es tan importante como seleccionar correctamente la forma de intervención.
El extractor de terneros como herramienta de asistencia
Cuando la extracción vaginal está indicada y se han comprobado previamente la dilatación suficiente, presentación, posición y postura del ternero, el extractor obstétrico constituye una herramienta especialmente útil para asistir el nacimiento.
Su principal ventaja no consiste simplemente en generar una fuerza mayor. Un extractor permite realizar una tracción progresiva,
controlada y estable, facilitando el trabajo de quien asiste el parto y evitando maniobras improvisadas.
El objetivo no es ejercer más fuerza, sino aplicar la fuerza necesaria de manera controlada y en el momento adecuado. Antes de utilizarlo es fundamental determinar que el ternero se encuentra en una posición compatible con la extracción vaginal y que existe espacio suficiente para su pasaje por el canal del parto.
Saber cuándo detenerse también es parte de una buena asistencia
El extractor no reemplaza el criterio veterinario ni convierte todos los partos difíciles en partos susceptibles de extracción. Si existe una mala presentación que no puede corregirse, falta de dilatación, desproporción importante entre el tamaño del ternero y la pelvis materna, o la extracción no progresa con una tracción razonable, continuar aumentando la fuerza puede incrementar el riesgo de lesiones para la madre y el ternero.
En esas situaciones debe suspenderse la maniobra y solicitar asistencia veterinaria para determinar la conducta obstétrica más
adecuada, incluida, cuando corresponda, la realización de una cesárea.
PREPARARSE ANTES DEL PARTO TAMBIÉN ES PREVENCIÓN
En los establecimientos ganaderos, contar previamente con los elementos necesarios para asistir una distocia permite actuar de manera más organizada cuando el tiempo adquiere importancia.
Un extractor de terneros correctamente utilizado forma parte del equipamiento obstétrico que puede contribuir a lograr una asistencia más segura, controlada y eficiente.
Detectar a tiempo. Evaluar correctamente. Intervenir de manera controlada.
Tres principios fundamentales para proteger al ternero y a la madre frente a un parto complicado.
FUENTES Y REFERENCIAS TÉCNICAS
1. Merck Veterinary Manual – Management of Calving in Cattle.
Referencia veterinaria sobre etapas del parto, reconocimiento y manejo de distocias, evaluación de la presentación fetal y asistencia obstétrica en bovinos.
2. Merck Veterinary Manual – Trauma of the Peripheral Nerves and Neuromuscular Junction in Animals.
Referencia sobre lesiones neurológicas asociadas a traumatismos obstétricos, incluyendo lesiones que pueden producirse por una
racción excesiva durante el nacimiento.
3. University of Minnesota Extension – Calving Kit Preparation for Cow-Calf Producers.
Recomendaciones prácticas para la preparación y asistencia durante el parto, incluyendo equipamiento obstétrico y precauciones relacionadas con la utilización de extractores de terneros.
4. University of Nebraska–Lincoln, Beef Extension – Calving Management and Reducing Calf Losses.
Material técnico de extensión sobre manejo del parto, distocias, momento de intervención y medidas destinadas a reducir las
pérdidas de terneros asociadas al nacimiento.
5. Mee, J. F. – Prevalence and risk factors for dystocia in dairy cattle: A review. The Veterinary Journal.
Revisión científica sobre prevalencia, factores de riesgo y consecuencias de la distocia en bovinos, incluyendo aspectos
relacionados con la supervivencia y salud del ternero.
Nota: El extractor obstétrico es una herramienta de asistencia y debe utilizarse con una técnica apropiada. Ante dudas sobre la posición fetal, desproporción materno-fetal, falta de dilatación o ausencia de progreso durante la extracción, se recomienda solicitar intervención veterinaria.
Fuente:
EL ZONDA
+54 9 11 3340 1391 / www.elzondatec.com / Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.



